Si te han diagnosticado SIBO, es normal preguntarte qué puedes comer y si necesitas cambiar toda tu alimentación. Ajustar la dieta puede ayudar a reducir algunas molestias. Pero una dieta baja en FODMAP no ha demostrado, por sí sola, eliminar el sobrecrecimiento bacteriano.
Tampoco existe una «dieta para SIBO» que sirva para todo el mundo. El objetivo es encontrar una alimentación que toleres mejor, cubra tus necesidades y encaje con el tratamiento indicado en tu caso.
Tener hinchazón no basta para diagnosticar SIBO
SIBO significa sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. Puede producir hinchazón, dolor abdominal y diarrea, aunque estos síntomas también aparecen en otros problemas digestivos.
Las pruebas de aliento se usan en determinados casos, pero tienen limitaciones. Su interpretación depende de los síntomas, los antecedentes y la técnica empleada. Existe controversia sobre su uso indiscriminado, especialmente en personas con síntomas de intestino irritable.
Si un informe habla de exceso de metano, el término más preciso suele ser IMO, o sobrecrecimiento de microorganismos productores de metano. Son arqueas, no bacterias, y pueden encontrarse también en el intestino grueso. Se asocia con estreñimiento.
Si todavía no tienes un diagnóstico y tu principal problema es la hinchazón, puedes empezar por esta entrada: Todo me hincha: qué hacer antes de eliminar más alimentos.
Qué puede aportar la alimentación
La intervención nutricional puede ayudarte a identificar qué cambios reducen los síntomas y a mantener una dieta suficiente mientras se aborda el problema médico.
Esto puede implicar ajustar ciertos alimentos fermentables, sustituir los que temporalmente toleras peor o recuperar otros que habías retirado sin necesidad. También permite revisar si estás comiendo demasiado poco.
El tratamiento médico debe valorar los factores que favorecen el sobrecrecimiento, corregir déficits nutricionales cuando existan y decidir si necesitas antibióticos u otras medidas. No basta con mantener una lista de restricciones.
Encontrarte mejor al cambiar la dieta no demuestra que el SIBO haya desaparecido. Tampoco confirma el diagnóstico si no se había estudiado previamente.
Dieta baja en FODMAP y SIBO: cuándo puede ayudar
Los FODMAP son determinados carbohidratos fermentables presentes en alimentos como la cebolla, el ajo, algunas frutas, las legumbres o la leche con lactosa. Pueden aumentar el gas y otros síntomas digestivos en personas sensibles.
Una dieta baja en FODMAP puede valorarse para aliviar molestias, pero la mayor parte de su evidencia procede del síndrome de intestino irritable, no del SIBO. No debe presentarse como un tratamiento demostrado para erradicarlo.
Cuando se utiliza, tiene tres fases:
- Reducción temporal. Se sustituyen alimentos ricos en FODMAP por alternativas adecuadas. Esta fase suele durar entre dos y seis semanas, con revisión de la respuesta.
- Reintroducción. Si ha habido mejoría, se prueban distintos grupos para conocer qué toleras y en qué cantidad.
- Personalización. Se amplía la alimentación y se mantienen solo los ajustes que aportan un beneficio.
Estos plazos pertenecen al protocolo FODMAP. No indican cuánto tarda en tratarse el SIBO.
Si no hay una mejoría clara, conviene revisar el planteamiento en vez de prolongar la restricción. Y si ya comes muy pocas cosas, has perdido peso o tienes mucho miedo a comer, añadir una dieta estricta puede ser una mala elección.
Qué comer con SIBO sin reducir la dieta a unos pocos alimentos
No necesitas empezar eliminando fruta, verduras, cereales y lácteos de golpe. Si se decide reducir FODMAP, hay alternativas dentro de distintos grupos. Por ejemplo:
| Grupo | Opciones que pueden encajar |
|---|---|
| Cereales y tubérculos | Arroz, patata y avena. |
| Fuentes de proteína | Huevo, pescado, pollo o tofu firme. |
| Verduras | Zanahoria, berenjena, calabacín, pepino o judías verdes. |
| Fruta | Kiwi, naranja, mandarina o piña. |
| Lácteos | Leche o yogur sin lactosa y algunos quesos curados, cuando sea necesario reducir la lactosa. |
Son ejemplos, no un menú prescrito. El contenido de FODMAP puede depender de la ración, la preparación y los ingredientes añadidos. Además, que un alimento sea bajo en FODMAP no garantiza que lo toleres bien.
Como ideas de comidas, podrías probar arroz con pollo y zanahoria, pescado con patata y judías verdes, o yogur natural sin lactosa con avena y kiwi. Las cantidades se ajustan a tus necesidades y a la tolerancia observada.
Si un plato te da molestias, revisa también sus ingredientes. Un arroz con pollo puede llevar una salsa con bastante ajo o cebolla. Eso cambia la composición de la comida y puede explicar una respuesta distinta a la del arroz o el pollo por separado. [8]
¿Hay que quitar el gluten y todos los lácteos?
No de forma automática. Una dieta baja en FODMAP no equivale a una dieta sin gluten ni sin lácteos.
El trigo contiene fructanos, que son FODMAP. Por eso, mejorar al reducir ciertos productos de trigo no demuestra que el gluten sea el responsable.
Si se está valorando una posible enfermedad celíaca, no retires el gluten antes de las pruebas sin indicación médica: puede alterar los resultados.
Con los lácteos, cuando la lactosa da síntomas, se pueden buscar opciones con menos lactosa o sin ella. No hace falta dar por perdido todo el grupo.
Cómo empezar a ajustar la alimentación
Antes de sumar restricciones, reúne la información que ya tienes: informe de la prueba, valoración médica, tratamiento y cambios de dieta realizados. Esto evita empezar de cero cada vez que aparece una molestia.
Durante unos días, puede ser útil anotar las comidas, sus cantidades aproximadas, los síntomas y las deposiciones. El registro sirve para orientar ajustes; una coincidencia aislada no permite concluir que un alimento sea la causa.
Si no tienes una pauta específica, empieza por cambios pequeños y observables. Por ejemplo, probar una alternativa sin lactosa si las molestias se repiten tras tomar leche, o revisar el uso habitual de chicles con sorbitol. Evita cambiar a la vez la dieta entera y varios suplementos: después será difícil saber qué ha ayudado.
Si necesitas una reducción de FODMAP, acuerda desde el principio cuándo valorarás la respuesta y cómo será la reintroducción. La salida de la fase restrictiva forma parte de la intervención.
Si los síntomas siguen o vuelven después del tratamiento
Seguir hinchado no demuestra, por sí solo, que el tratamiento haya fallado o que exista una recaída. Puede ser necesario revisar el diagnóstico, los factores que favorecen el sobrecrecimiento y otros problemas que expliquen las molestias.
El estreñimiento también merece atención. No conviene atribuir todos los síntomas a lo que acabas de comer si el tránsito intestinal sigue alterado. En especial, el exceso de metano se relaciona con estreñimiento.
Mantener una dieta muy limitada durante meses no garantiza evitar recaídas. Si los síntomas persisten, la siguiente decisión debería partir de una revisión clínica, no de una nueva lista descargada de internet.
Cuándo puede ayudarte una consulta de nutrición
Puede ser útil si tienes un diagnóstico y no sabes cómo adaptar la alimentación, si cada vez comes menos cosas o si has mejorado con una restricción pero no sabes cómo reintroducir.
En consulta de nutrición digestiva revisamos la dieta, los síntomas, las pruebas y el tratamiento indicado. A partir de ahí se decide qué ajustes merece la pena probar y cómo mantener una alimentación suficiente.
Si aparece sangre en las heces, anemia o pérdida de peso sin explicación, necesitas valoración médica. No conviene atribuir estos cambios al SIBO sin estudiarlos.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que dejar los hidratos de carbono?
No. Una reducción de FODMAP afecta a determinados carbohidratos fermentables, no a todos los hidratos. Puede incluir arroz, patata o avena. Eliminar todo el grupo no es una condición para tratar el SIBO.
¿Los probióticos sirven para tratar el SIBO?
La evidencia es limitada y los estudios usan productos diferentes. No permite recomendar un probiótico concreto para todas las personas con SIBO. Si se plantea uno, debería tener un objetivo y una revisión de la respuesta, en lugar de añadirlo automáticamente.
¿Y la dieta elemental?
Es una intervención con fórmulas nutricionales específicas que sustituyen temporalmente la alimentación habitual. No consiste en comer solo arroz o tomar batidos comerciales.
Un estudio de 2025 en personas con SIBO y/o IMO encontró mejoría de síntomas y normalización de pruebas de aliento en parte de los participantes. Pero fue pequeño, sin grupo de comparación y con seguimiento corto. No demuestra una curación duradera ni permite recomendarla de forma general. Debe valorarse y supervisarse por un equipo sanitario.
Si tienes SIBO y la alimentación se ha convertido en una lista cada vez más corta, en consulta podemos revisar qué necesitas adaptar y cómo recuperar variedad según tu tolerancia. Atiendo en Alcoy y también online.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una valoración sanitaria individual. Si te han diagnosticado SIBO, sigue el tratamiento y los controles indicados por tu médico. No modifiques ni suspendas medicación por tu cuenta.
Saúl Buendía Cortés. Dietista-Nutricionista Colegiado Nº CV01361
Fuentes utilizadas
- American Gastroenterological Association. Small intestinal bacterial overgrowth (SIBO): Managing with diet. Información para pacientes.
- Pimentel M, Saad RJ, Long MD, Rao SSC. ACG Clinical Guideline: Small Intestinal Bacterial Overgrowth. American Journal of Gastroenterology. 2020;115(2):165–178. doi:10.14309/ajg.0000000000000501.
- Quigley EMM, Murray JA, Pimentel M. AGA Clinical Practice Update on Small Intestinal Bacterial Overgrowth: Expert Review. Gastroenterology. 2020;159(4):1526–1532. doi:10.1053/j.gastro.2020.06.090.
- Kashyap P, Moayyedi P, Quigley EMM, Simren M, Vanner S. Critical appraisal of the SIBO hypothesis and breath testing: A clinical practice update endorsed by the ESNM and ANMS. Neurogastroenterology & Motility. 2024;36(6):e14817. doi:10.1111/nmo.14817.
- American College of Gastroenterology. Low-FODMAP Diet. Información para pacientes.
- Monash University. Starting the Low FODMAP Diet.
- Chey WD, Hashash JG, Manning L, Chang L. AGA Clinical Practice Update on the Role of Diet in Irritable Bowel Syndrome: Expert Review. Gastroenterology. 2022;162(6):1737–1745.e5. doi:10.1053/j.gastro.2021.12.248.
- Monash University. High and low FODMAP foods.
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Diagnosis of Celiac Disease.
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Diagnosis of Irritable Bowel Syndrome.
- Rezaie A, Chang BW, de Freitas Germano J, et al. Effect, Tolerability, and Safety of Exclusive Palatable Elemental Diet in Patients With Intestinal Microbial Overgrowth. Clinical Gastroenterology and Hepatology. 2025;23(12):2306–2317.e7. doi:10.1016/j.cgh.2025.03.002.

